PAUL SIGNAC (1863-1935)
Paul Signac (1863-1935) fue una figura central de la pintura francesa moderna y uno de los principales teóricos del neoimpresionismo. Junto con Georges Seurat, fue pionero del puntillismo, un método basado en la teoría científica del color en el que los toques discretos de color puro se mezclan ópticamente en el ojo del espectador. Tras la temprana muerte de Seurat, Signac se convirtió en el principal defensor del movimiento, organizando exposiciones, apoyando a otros artistas y dando forma a sus fundamentos intelectuales. Consolidó su defensa del neoimpresionismo a través de su influyente libro D’Eugène Delacroix au Néo-Impressionnisme (1899), que trazaba el linaje de la teoría moderna del color y ejerció una influencia duradera en los futuristas italianos y los fauvistas franceses.
Signac participaba regularmente en el Salón de los Independientes, una plataforma esencial para el arte de vanguardia, donde exponía paisajes, marinas y grandes paneles decorativos. Con el tiempo, su estilo evolucionó desde un puntillismo riguroso hacia un lenguaje más libre y decorativo, caracterizado por trazos más amplios, similares a mosaicos, y una mayor intensidad cromática. Signac, un ávido navegante que poseía numerosos barcos, se inspiró directamente en sus viajes y experiencias marítimas. Su obra está representada en importantes colecciones internacionales, como el Museo de Orsay, el Museo Metropolitano de Arte y el Instituto de Arte de Minneapolis, lo que subraya su perdurable influencia en el arte moderno.


